De la escrachada a Rosales hasta la guerra del pernil, por Domingo Alberto Rangel

Domingo Alberto Rangel @DomingoAlbertoR

Un video acompañado de cierta información que me llegó el día de los Inocentes me recordó el respeto que tienen los estadounidenses por sus instituciones en contraposición a nuestra sociedad donde hace tantos años lavamos la caca con las nuestras y no intento ser abogado defensor de ningún mandatario actual o anterior.

Recordé la respuesta sin duda inteligente con que ese señor de tantas triquiñuelas que en vida se llamó Richard Nixon, a la sazón Vicepresidente de los Estados Unidos, recién derrotado por John Kennedy en unas elecciones controversiales, dio por cerrado el capítulo electoral de 1960: “No Presidente, eso le haría mucho daño a la institución presidencial y ya vendrá el tiempo de la revancha”.

Nixon conversaba en la privacidad de la Casa Blanca con el presidente Eisenhower quien furioso por estar convencido de que Kennedy había ganado con trampas… aconsejaba ir al Tribunal Supremo donde los republicanos tenían una mayoría de magistrados… nada nuevo bajo el sol.

El video que recibí acompañado de la recomendación de “ábralo es urgente”… llegó junto a una llamada desde Cumaná donde me reportaban el comienzo de lo que me dio por llamar “La Guerra del Pernil Navideño”. En el primero aparecía la familiar figura del ex candidato presidencial, ex gobernador del Zulia y ex alcalde de Maracaibo, Manuel Rosales a quien la suerte política aparentemente se le está agotando

Rosales camina tranquilo como quien busca un regalo de última hora, en la ciudad de Orlando, Florida. Repentinamente aparece un paseante que después terminó siendo parte de un grupillo de venezolanos, algunos exiliados, otros prófugos, que hacen vida política en ese estado sureño.

El pasante grabó y colgó en las redes su ataque –una imbecilidad porque en USA puede terminar preso por esa acción supuestamente patriótica- y la reacción de Rosales cuando en vez de aplausos o palmaditas amistosas escuchó al agresor, porque a mí no me vengan a decir que eso de abordar a la gente en restaurantes, aviones o centros comerciales, para insultarlo desde los motivos de la política… es una acción legal en vez de un acto cobarde… “Eres un traidor, desgraciando al pueblo venezolano. Eres un sucio”.

La llamada desde Cumaná me alertaba que “algo va a pasar” y que supuestamente yo también debía hacer “algo”, sin apostillar el informante qué rayos es lo que iba a pasar salvo que el sol sale por oriente o qué esperaba de mí porque colgó cuando le pregunté si los que protestaban y robaban comercios… habían pagado “algo” por el fulano pernil.

Luego vi diversos enfoques desde las redes sobre ambos hechos: Unos se burlaban tanto de Rosales como de los soldados de la Guerra del Pernil Navideño. Otros, maldecían a Nicolás Maduro por estar prometiendo perniles que no se entregarían a tiempo. También al ex candidato zuliano por haber “traicionado la patria”.

Algo falta, me dije, así las cosas no van bien… y hoy, último día de un año que ha sido trágico para los venezolanos me permití adelantar la primera columna del 2018…. tocando ese tema.

Los que se burlan de quienes en vez de estar adobando rellenos de pavo, ensamblando hallacas o bebiendo… prefieren o se ven obligados a salir a la calle a protestar por una oferta engañosa de pernil… simplemente no saben el dolor que causa el hambre y que conste que nunca he sufrido de ese mal pero recuerdo al torero famoso a quien le preguntaron si no temía de las astas del toro y contestó… “pos no, más cornás da el hambre”.

El problema no estriba en que una porción de la población salga a exigir su pernil… a mi juicio el problema es la falta de líderes que encausen esas protestas. Y no los hay.

Enlazo con Rosales porque mi editor recuerda que aquí no leen los lectores y debo recortar: Los supuestos líderes dan pena y comienzo por los del gobierno.

¿Cómo es posible que Freddy Bernal, aún sin reponerse del fracaso de los conejos… ande repartiendo cajas CLAPS y perniles que con semejante repartidor era de suponer no iban a llegar? ¿Y qué decir del mismo personaje cuando dijo que los perniles estaban represados en Colombia… el mismo día que el Presidente denunció el supuesto sabotaje por parte de Portugal?

¿Y qué decir no de la Mud, manejada por idiotas engreídos, grupillo del que ya nadie espera acciones serias… sino de Fedecamaras… institución a la cual se supone que están afiliados algunos de los comercios saqueados? ¿Será verdad que el organismo “cúpula” calla porque ya colocó uno de los suyos en Dominicana y todos esperan que el gobierno les condone las deudas que tienen los empresarios con la Nación o los arrime al dólar de a 10?

De Rosales y de las bestias cobardes que lo “escracharon” en Orlando… no espera nada… el ex candidato y ex de todo… simplemente hizo lo mismo que el resto de los dirigentes nacionales de la oposición parlamentaria… se escaparon al exterior… donde ellos y los suyos no pasan las penurias que el resto de la población que no puede darse ese lujito… ¿y será que en enero pretenderán regresar a dictar “pautas” desde los medios, todos los días”?

Los “escrachantes” se habrían reivindicado si en vez agredir con frases sacadas del armario populista, con boberías como “traicionaste al país”… porque les gustan las letras de los boleros… hubieran encarado a Rosales con un viril… “carajo, qué hace usted aquí… vuelva a Venezuela sinvergüenza si quiere ser dirigente”.

Entonces si cabía un HDLGP que nadie habría censurado… Feliz 2018 a pesar de todo.